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Miren Josu Uriarte: 'Participar del Argentinan Euskaraz fue una experiencia que repetiría' (II)

21/12/2010

Cuando comenzaron a sentarse las bases del proyecto para dar clases de euskera en Argentina Miren Josu Uriarte, natural de Gernika y primera responsable del área académica del programa, se desempeñaba como profesora en el euskaltegi del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano. Corría el año escolar 1989-1990 y Andoni Unzalu, miembro de la Fundación Aurten Bai, se puso en contacto con ella para hablar del proyecto. 'Andoni me propuso ir por tres meses a Argentina a dar clases de vasco con otra profesora que yo podía elegir. Las clases se iban a dictar en un pueblito de La Pampa, en Macachin. Sabía que me embarcaba en algo distinto', relata Uriarte a EuskalKultura.com. Sin saber bien cómo resultarían las cosas, aceptó la propuesta convirtiéndose en uno de los principales bastiones del programa Argentinan Euskaraz.

Buenos Aires, Argentina. Miren Josu Uriarte Olaeta es natural de Gernika pero actualmente vive en Durango. Se desempeña desde hace años como profesora de euskera en el Euskaltegi del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano y fue en 1990 una de las dos primeras profesoras llegadas de Euskal Herria del proyecto Argentinan Euskaraz. Nos comunicamos por teléfono y email con ella para que nos aporte su punto de vista sobre el inicio de un programa que hoy día forma profesores de euskera en todo el mundo.

-¿Cómo es que decidiste aceptar el desafío de venir a enseñar a Argentina?

Por un lado porque siempre me han gustado los desafíos; por otro, realmente me parecía increíble que unas personas, además muy jóvenes, tan lejos de Euskal Herria tuvieran el interés que tenían en aprender la lengua que yo tanto amo. Era una propuesta interesante, nueva. A decir verdad, me generó muchas sensaciones distintas.

-¿Qué sabías en aquel momento sobre la Diáspora y sobre Argentina?

En realidad, no sabía demasiado. Recuerdo que por aquellos años un día estaba en la playa Carraspio de Lekeitio y leí un artículo sobre la Semana Vasca que se había hecho, si no me equivoco en Bahía Blanca, y verdaderamente me pareció muy curioso. Sobre Argentina tampoco sabía nada apenas. Había escuchado sobre el tema de los desaparecidos, conocía algo de la historia de Perón y Evita, pero no mucho más.

-¿Qué esperabas encontrar antes de venir y con qué te encontraste efectivamente?

Se me hace muy difícil expresar con palabras lo que esperaba. Sí puedo decir que tenía un gran respeto por el proyecto y que estaba muy nerviosa. Por lo que nos habían dicho, no íbamos a hacer grandes cosas. De hecho, en aquel momento acá (Euskal Herria) se pensaba que el curso no llegaría a durar todo el verano, pero que lo tomáramos con calma. Tenía algunas representaciones sobre lo que íbamos a encontrar pero eran como imágenes de las telenovelas. Nunca creí toparme con la gente que finalmente encontré. Y se me hace imposible describir eso con palabras… un grupo de gente joven, sobre todo muy europeo. Sabía que muchos venían de la capital pero aún así eran más modernos de lo que yo había imaginado. Gente muy motivada, trabajadora, responsable, con un interés inmenso por saber todo acerca de Euskal Herria. Encontré personas muy queribles, siempre dispuestas a ayudarnos y a hacernos sentir bien. No sé si alguna vez les dije a quienes fueron mis alumnos que tengo mucho para agradecerles; fue una experiencia que sin duda volvería a repetir.

-¿Cuál fue, como profesora, el momento más difícil que tuviste que enfrentar mientras formaste parte del programa?

Lo más difícil para mí fue justamente tener que dejar el proyecto. Mi tarea ya había terminado y HABE tomó la dirección del programa. Eso fue lo más duro, tener que irme.

-¿Y el logro más grande?

Lo que existe hoy en día en Argentina y poder ver lo que se ha trabajado durante estos veinte años. Ver a los que fueron mis alumnos hablando en euskera, verlos dando clases, siempre motivados… Y por supuesto el logro más grande son los amigos que he hecho, la oportunidad inigualable de conocer la Argentina y a los argentinos. Para mí fue una experiencia muy enriquecedora tanto a nivel personal como profesional.

-¿Podrías contar, desde tu punto de vista, cómo eran aquellos barnetegis de tres meses?

Eran muy duros, sobre todo el primero. Trabajábamos mucho todo el día dando clases, aprendiendo a hacer programas, eran muchas horas al día. De todas formas siempre había tiempo para otro tipo de actividades más recreativas, como hacer algún deporte, salir de parranda, compartir una cena. Ya el segundo barnetegi que se hizo en Tandil fue diferente. Si no me equivoco para ese momento ya estaba HABE en el proyecto y, no sé muy bien cómo explicarlo, pero sentí que algunas cosas habían cambiado, sentí menos libertad para hacer las cosas.

-¿Cómo estaba organizado el programa en lo que respecta a reuniones, cursos, las clases en los centros? ¿En qué consistía tu rol aquí?

A ver si soy capaz de recordarlo. Al final de marzo de 1990, una vez terminado el curso de verano en Macachin, volvimos a Euskal Herria. En ese momento me ofrecieron la coordinación del proyecto, que obviamente acepté. Estaba deseando volver a Argentina. En un comienzo, junto a Miren Arozarena –una de las alumnas del primer barnetegi– recorrimos las euskal etxeas que estaban vinculadas al proyecto para estar con las respectivas comisiones y ver con qué contaban los profesores para dar clases. Terminado el recorrido elboré un informe con mis sugerencias. Además de eso, no recuerdo cada cuánto pero nos reuníamos todos los del grupo, sobre todo para que no se sintieran solos –hay que tener en cuenta que cada uno de los profesores que se estaba formando daba clases en un centro distinto– y para mantener el euskera. De hecho cursaban sólo tres meses y necesitaban apoyo de todo tipo. En aquel momento también preparamos material con Marina Paglialunga para que aquellos que no tenían clases en su euskal etxea tuvieran la posibilidad de estudiar.

-¿Hasta qué año formaste parte del programa?

Hasta julio de 1993, si no me equivoco ese fue el último curso que dí.

-Junto con vos, y a lo largo de esos años vinieron otros profesores…

Sí, en 1990 Gurutze Arrieta; en 1991 Txepe, en 1992 Garbiñe Apraiz y en 1993 Neskuts Uriarte y Olatz Etxaburu.

-Seguís en contacto con tus alumnos de aquella época?

Con algunos sí, claro, para mí algunos fueron más que alumnos.

Profesora Miren Josu Uriarte Olaeta

[Miren Josu luciendo una camiseta regalada por sus amigos argentinos]

-En este momento no formás parte del programa pero estás en conocimiento de su funcionamiento y sus resultados, ¿qué balance podés hacer?

Lo que puedo decir es ¡¡¡Zorionak!!! (Felicidades), de corazón. De verdad os admiro y me parece totalmente alucinante el trabajo que realizáis, la fuerza y las ganas que tenéis. Y eskerrik asko (muchas gracias) por cuidar tan bien el euskera, ése es mi balance.


Enlaces relacionados

Fundación Aurten Bai
www.aurtenbai.com

Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano
www.amorebieta-etxano.net

HABE
www.have.org

FEVA
www.fevaonline.org.ar

Aupa!

Stella — 21/12/2010 15:31
Eskerrik asko zuri Mirenjo Argentinan Euskaraz programan egindako lan handi eta ederragatik!!!

ESKERRIK ASKO!!!!!

Valeria Garcia Oyazabal — 21/12/2010 20:09
Aupa!!!!! Mirenyo!!!!! Gracias a ti y a Gurutze por la pasiencia que me tuvieron en las clases de Macachin!!!! Las he tenido presentes durante estos largos 20 años, y gracias a ustedes llevo en el Alma y el Corazon la KULTURA BASKA!!!!! Mila esker!!! besarkada handi bat!! Agur.

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