Las vascas y vascos de la Diáspora lloran en Argentina la pérdida de su referente María Julia Ercoreca
Es muy difícil escribir notas como ésta. Sin embargo, no cabe sino sobreponerse y dar salida a las voces que quieren despedir ante todo a una amiga. Léanse por tanto estas líneas -- pocas, seguramente, y aun cuando fueran muchas seguirían siendo pocas para describir con justicia a María Julia Ercoreca y su pasión por la cultura de Euskal Herria -- como lo que son: un quejido de dolor y un pequeño y modestísimo homenaje a esa infatigable trabajadora, promotora, pionera, lider, solidaria, campeona, cercana, amiga, altruista y desprendida profesora de danzas vascas y ejemplo de lo que es una vasca comprometida. Su semilla florece ya en lugares y euskal etxeas como las de Maipú, Mar del Plata, en Puerto Madryn... y en el corazón y la trayectoria de tantas y tantas personas que tuvieron el privilegio de conocerla.
Sabrina Otegui, Buenos Aires. Fue en la tarde del pasado miércoles, 10 de agosto, cuando nos llegó la aciaga noticia del fallecimiento en Puerto Madryn de María Julia Ercoreca.
Nacida en la ciudad de Maipú, desde chica se sumergió en el mundo de las danzas vascas, actividad que abrazó con dedicación y entusiasmo, inicialmente en el seno del Beti Alai de Mar del Plata. Ese mismo entusiasmo fue el que la animó, con apenas 22 años, a viajar en 1975 a Euskal Herria y al poco, junto a otras y otros jóvenes y no tan jóvenes, a fundar el Centro Vasco de Maipú.
Pero la palabra fundar para María Julia era mucho más que la definición que de ella da el diccionario: “Yo creo que armar una euskal etxea debe ser el final del recorrido, un recorrido en el que se aprenda a amar a Euskal Herria y al ser vasco. Si no, un centro no es más que un nombre, es algo vacío”, explicaba a EuskalKultura.com en una de sus últimas charlas.
Fiel a su pensamiento, la joven maipuense llenó de vida a la euskal etxea y a pocos años de su fundación el Anaitasuna maipuense llegó a contar con dos centenares de dantzaris. De su mano se organizaron fiestas, semanas vascas y de su mano llegó un cambio importante en el mundo de las danzas euskaldunas en Argentina, resultado de la experiencia y nuevos enfoques traídos por María Julia fruto de su experiencia directa en Euskal Herria.
Los años y la vida la llevaron a dejar su pueblo natal y mudarse a Puerto Madryn. Ni bien se instaló en esta ciudad patagónica, Ercoreca no tardó en advertir que la cantidad de personas de origen vasco en la ciudad era muy alta pero que no había una institución que los agrupara. Si bien sabía que no era una empresa fácil, María Julia comenzó a relacionarse con la gente de su nueva ciudad y tras unas primeras reuniones se conformó un pequeño grupo de txikis que comenzaron con las clases de baile.
Comenzó por la base. En el convencimiento de que "tanto la semilla como el futuro de un CV residen en su grupo de baile", trabajó con los más pequeño, atrayendo en poco tiempo a sus familias y amigos. El resultado de esa forma de trabajar y de salir a la comunidad quedó a la vista en 2008, cuando en la primera fiesta de San Ignacio de Madryn, lograron reunirse 400 personas.
El compromiso de la colectividad vasca de Madryn fue creciendo y con él la seguridad de María Julia de que ya era hora de formalizar. “Viendo la respuesta de la gente, los dantzaris, los amigos… ahora no tengo dudas. Lo que se necesita para dar vida a una euskal etxea ya está, para qué esperar?”, nos contaba feliz el pasado mes de mayo al darnos la noticia de que se había constituido la primera Comisión Directiva del nuevo centro vasco 'Etorritakoengatik'.
Según nos había anticipado la propia María Julia, la inauguración oficial del centro estaba prevista para el mes de septiembre y de corazón deseamos a sus amigos de Madryn que cuenten con la fuerza necesaria para poder llevar adelante la concreción ese sueño. Ella dejó la semilla y nos toca a los que quedamos cuidarla y verla crecer.
Será duro no contar con su presencia, su fuerza, su conocimiento y su entusiasmo, y sin embargo su esencia está plantada y germina ya en Madryn, en Maipú, en Mar del Plata... y en todos los centros argentinos, cada vez que suena la música y un grupo de baile hace suya una de las expresiones culturales más bonitas de nuestra cultura vasca. Mila esker, María Julia.

MARIA CRISTINA ZULBERTI
ebilbao@colescba.org.ar
Goian bego María Julia
Euzko Etxea de Necochea
Goian Bego
Zeruan denok, dantza ta dantzan
gracias!
Goian Bego María Julia
GRACIAS MARITA
MAJU PARA SIEMPRE!
Maju!
AURRESKU
ESKERRI ASKO
GRACIAS...
MARÍA JULIA
Para Cachín
Pedido a todos los centros vascos y allegados
Pablo Andres Alonso