euskalkultura.eus

diáspora y cultura vasca

Noticias rss

Las mil cunas de los vascos

23/04/2003

PUBLICIDAD

(artículo publicado el 23-04-2003 en El Correo)

Julio Arrieta/Bilbao. El origen del pueblo vasco es un tema que asoma a las páginas de los periódicos cada cierto tiempo. Por un lado, se habla de la Eva vasca para defender que el 75% de los europeos descienden de los prehistóricos habitantes de esta tierra. Por otro, surgen teorías, a cada cual más llamativa, para buscar los orígenes en los lugares más remotos, desde Siberia a África, pasando por Mesopotomia.

La última aportación a la montaña de propuestas se debe a un profesor de lengua española de la Universidad de Ankara (Turquía). Ertugrul Onalp ha publicado en un número reciente de [la revista madrileña de historia] ++Historia 16++ un artículo titulado ++El origen de los vascos++. En el texto defiende que la cuna de este pueblo está en Turquía.

Onalp afirma que los vascos abandonaron su patria turca en un momento tan tardío como el siglo III. Como argumento presenta varias similitudes entre palabras turcas o prototurcas y vascas. Así, el profesor otomano defiende que existe una relación entre el término ++Asgudai++, gentilicio de origen asirio que designa a los escitas, y ++Euskadi++. Otras palabras eusquéricas que cita como de claro origen turco son ++errege++, ++bakea++ y ++eremu++. Para el historiador Armando Besga, profesor de la Universidad de Deusto, la teoría de Onalp «no es más que un disparate».

Besga ha publicado un artículo de réplica, en el número de marzo de la misma publicación, que no deja en muy buen lugar a Onalp, ni como historiador ni como filólogo. «Lo que dice no tiene el más mínimo fundamento -afirma con rotundidad-. Para empezar, buscar un origen remoto a la palabra ++Euskadi++ no tiene ningún sentido, porque todo el mundo sabe que es un neologismo creado por Sabino Arana».

Pero las otras palabras vascas esgrimidas por Onalp como prueba lingüística tampoco tienen mucho alcance. Besga subraya que «no hay que ser catedrático de filología vasca para darse cuenta de que ++errege++, ++bakea++ y ++eremu++ son términos que provienen del latín». Por último, es «absurdo» situar esa migración vasca en el siglo III, porque existen inscripciones anteriores a esa centuria que prueban la existencia de poblaciones vascoparlantes en la cornisa cantábrica.

Para todos los gustos

Besga señala en su texto que la de Onalp no es más que la última de una casi infinita serie de teorías en la que hay para todos los gustos. Se ha relacionado a los vascos con pueblos y culturas tan dispares como los iberos, beréberes, guanches, pictos, etruscos, hititas, cretenses, micénicos, egipcios, sumerios, caucásicos, escitas, yakutos y esquimales. El de Onalp «no es más que otro disparate».

La madre de todas estas teorías fue el tubalismo, surgido durante el Renacimiento. Los vascos serían los descendientes de Túbal, nieto de Noé, y el vascuence, una de las 72 lenguas surgidas de la dispersión de Babel. Con el tiempo esta idea se convirtió en el vascoiberismo. Según este planteamiento, el euskera fue la lengua que se habló en toda la península en la antigüedad. Aunque la idea ha sido refutada por los filólogos, resurge de vez en cuando.

Otro tema recurrente son las raíces caucásicas de los vascos, defendidas con desigual fortuna. En el terreno del disparate, Armando Besga destaca la propuesta realizada en 1978 por la filóloga búlgara Magdalena Isaeva. En este caso, la clave estaba en el bronce de Botorrita (Zaragoza), una inscripción en lengua celtibérica que data del siglo I antes de Cristo.

Del Cáucaso a Bilbao

Descuidando las transcripciones admitidas del texto, Isaeva ofreció la suya y emprendió la traducción a través del georgiano. El texto resultante es revelador: los vascos abandonaron el Cáucaso hace miles de años para dirigirse hacia donde se pone el Sol. En concreto, a Bilbao. Se entiende que la publicación de Isaeva haya caído en el olvido.

Los etruscos también han sido señalados como parientes de los vascos. A pesar de que su cultura es bien conocida, la lengua etrusca es un enigma. ¿Hay alguna relación entre ambos pueblos? Jorge Alonso García cree que sí y ofrece una serie de traducciones realizadas diccionario de euskera en ristre. Este autor ha firmado con el inmunólogo Antonio Arnaiz Villena una serie de libros en los que se recupera el vascoiberismo en diversas variantes. Otra hipótesis desechada por los filólogos, como Henrike Knörr, quien calificó estos trabajos de «anti-filología y anti-lingüística».

Supervivientes de la Atlántida

Las teorías sobre los vascos abarcan un arco que va de lo científico al disparate absoluto. Dado que se trata de un enigma, es lógico que los profesionales del misterio hayan aportado su grano de arena, aunque del lado extravagante. Esoteristas de todo pelaje se han ocupado de desvelar el misterio a su modo. Casi todos coinciden en proponer una solución que, además de ser ++alternativa++, es mítica. Nada menos que la Atlántida.

Así, Charles Berlitz, popular autor de ++best sellers++ sobre el Triángulo de las Bermudas y buscador del arca de Noé, dice que el pueblo vasco es uno de los supervivientes de la Atlántida, al igual que el azteca y el maya. Berlitz, cuya principal virtud, según el mago James Randi, es que es capaz de decir falsedades en treinta idiomas, no es muy original en esto. Lewis Spence fue de los primeros en exponer la ocurrencia, en los años 20. La idea fue retomada por el coronel James Churchward, defensor de la existencia del continente perdido de Mu, y difundida después por una legión de escritores sensacionalistas.

Pero éste no es el mayor disparate: en Internet hay páginas que defienden una cuna extraterrestre para los vascos. Marte, que cuenta con un cráter llamado Galdakao, es señalado por los autores de una página llamada ++Black-sun++ como el lugar de origen. ¿Alguien da más?


« anterior
siguiente »

© 2014 - 2019 Basque Heritage Elkartea

Bera Bera 73
20009 Donostia / San Sebastián
Tel: (+34) 943 316170
Email: info@euskalkultura.eus

jaurlaritza gipuzkoa bizkaia