Desde mi atalaya
El día del partido y un recuerdo a amigos que ya no están: Domingo, Teodoro, Máximo...
El día de hoy es sin duda un día señalado en el calendario de muchos: llegó por fin el día de la final de la Copa, en que Athletic de Bilbao y el Barcelona medirán sus fuerzas en el Santiago Calderón de Madrid, en un partido que se anuncia emocionante para muchos, también en la Diáspora, donde son número los centros vascos, peñas, grupos de amigos, hogares y bares que seguirán con avidez el desarrollo del encuentro. Desde Rosario, ciudad natal de Bielsa, entrenador del equipo vasco, Enrique Otaño, presidente del Zazpirak Bat rosarino (euskal etxea que llega este año a su Centenario, que celebrará entre otras maneras organizando en noviembre la Semana Nacional Vasca Argentina), firmaba hoy este artículo de orgullo y apoyo incondicional al Athletic en el diario Deia.
Pero es que hoy es 25 de Mayo, día feriado y fiesta patria en Argentina, donde euskal etxeas como el Laurak Bat de Buenos Aires unirán esta circunstancia a la jornada, de modo que el almuerzo para conmemorar el día se alargará hasta las cinco de la tarde (las 10 de la noche en Madrid), hora en que dará comienzo el partido, que podrá seguirse en el centro vasco porteño a través de una pantalla gigante instalada al efecto. Maniobras parecidas tendrán lugar en otras euskal etxeas argentinas y de todo el mundo, conectando con retransmisiones de los más variados canales, con la inestimable colaboración de internet. La casuística va desde los aficionados athletizales de Sidney, donde los miembros de la peña zurigorri tendrán que sintonizar el partido a las 6 de la mañana de su sábado, para poder seguir en directo el partido, hasta, por ejemplo los californianos, algunos de los cuales sabemos han pedido permiso para poder seguir la final en directo, en este caso cuando sean las 13:00 horas, hora local de la costa Oeste norteamericana.
Algunos en Bakersfield (California) tendrán todo el fin de semana para celebrar la deseada victoria. Si en Argentina este viernes es feriado, en Estados Unidos lo es el lunes, Memorial Day, otro día patrio. Y este fin de semana del Memorial Day es el elegido cada año por los vascos del Kern Country Basque Club de Bakersfield para celebrar su picnic y fiesta vasca anual, la Euskal Besta, que llega este año a su edición 40, si bien la euskal etxea, fundada en 1944, cumple este año 68 años (se prepara ya para la fiesta central de NABO de 2014, que tendrá lugar en Bakersfield, para festejar el 70 aniversario de la entidad, una de las fuertes de Estados Unidos), tal como publicábamos ayer mismo en EuskalKultura.com.
Hablando aún de fiestas, mañana sábado festejarán, en este caso en el valle navarro de Ultzama, el 'Dia del Navarro Ausente' (Kanpoan dauden Nafarren Eguna), jornada anual que llega a su 24 edición, organizada cada año por la Federación de Centros Navarros de España, el Gobierno de Navarra y la entidad local correspondiente, que cambia cada año. Será a partir de las 10:30 de la mañana, con todo un programa de actividades lúdicas en el que no faltarán las trikitixas, los deportes rurales y otro buen número de eventos festivos a lo largo del día.
Para cerrar esta entrega de hoy, y sin dejar el hilo de las ausencias, aprovecho estas últimas líneas para referirme a tres amigos de la Diáspora, los tres de avanzada edad y referentes en sus respectivas comunidades vascas locales, que nos han dejado en las últimas semanas.
En la localidad norteamericana de Buffalo, en Wyoming, fallecía Domingo Martirena, nacido en la casa Antzainxuria de Baigorri (Baja Navarra). Nos conocimos hace 22 años en el propio Buffalo, en una época en que él era uno de los locutores del Programa Vasco, en euskera, de la radio local KBBS. Le visité por última vez el pasado verano, en su casa de Buffalo, cuando se hallaba ya más bien recluido en casa, con oxígeno, aunque manteniendo su genio y figura. Quedará en mi recuerdo con ese "Biba, biba, biba eskualdunak" que lanzaba siempre como colofón al canto del Gernikako Arbola. En Boise, Idaho, fallecía a principios de mes Teodoro Totorica, gernikarra, padre de Gloria (Totoricagüena), Rose, Ted, Dolores, Tony, Carmen y Teresa, y patriarca de una amplia familia vascoamericana, que tan buenos frutos ha dado a la Octava Provincia. Un abrazo a todos ellos y a Mari Carmen Egurrola, la amatxu y amume del clan. Mucho más al sur, el pasado lunes fallecía en Argentina, en la localidad de Coronel Dorrego, Máximo Corcuera, otro referente de la comunidad vasca local, integrante de la euskal etxea dorreguense, en la que pasó por diferentes responsabilidades y de la que fue en este último periodo presidente, hasta el pasado mes de marzo. Le recuerdo en la visita que realicé a Dorrego hace apenas año y medio, en la que Máximo y compañeros del 'Denak Elkarrekin' me hicieron sentir, una vez más en la Diáspora, ese ramalazo, ese sentimiento de estar en casa, de seguir de alguna manera en Euskal Herria, en familia, compartiendo cosas que sobrepasan las palabras. Beude gure gogoan.
